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Cuando la llave gira y la puerta no abre
Que la llave gire sin abrir puede relacionarse con mecanismo, resbalón, cilindro o posición de la puerta en el marco. También puede ocurrir al usar la manilla o cerrar una puerta bajo tensión.
La valoración localiza la resistencia y determina si el problema está en la cerradura o el ajuste de la puerta. Describirlo ayuda a preparar la visita, pero no sustituye la revisión in situ.
- Llave que gira con recorrido extraño o sin accionar el cierre.
- Puerta que roza, necesita presión para cerrar o deja el pestillo mal alineado.
- Manilla floja, dura o que no recupera su posición habitual.
02
Llaves bloqueadas o rotas: evitar daños mayores
Si la llave queda atrapada, entra mal o se rompe, no tire ni gire con fuerza y no introduzca objetos en el bombín. Puede dañarse la llave, el cilindro o el interior y complicar la reparación.
Tampoco aplique lubricantes al azar. Un producto inadecuado puede atraer suciedad o afectar al mecanismo. Mantenga libre la zona y comunique si hay un fragmento visible, sin extraerlo.
03
Reparar, regular o sustituir
La reparación corrige un componente o desgaste identificable; la regulación corrige desajustes entre puerta, marco, herrajes y cerradura. No son trabajos de apertura ni implican cambiar todo el sistema.
Tras la revisión se explica si conviene ajustar, reparar piezas compatibles o valorar sustitución por deterioro, seguridad o falta de fiabilidad. La decisión se toma tras evaluar el conjunto.
04
Comprobación final y uso cotidiano
Tras la intervención se prueban la llave, manilla, pestillo, cierre y alineación de forma controlada. Así se comprueba que cada función responda sin resistencias anómalas en el uso normal.
Se indican las observaciones de mantenimiento y cuándo pedir otra revisión. Si el síntoma reaparece o cambia, no fuerce el mecanismo y comunique lo ocurrido.