01
Puerta encajada y cerradura cerrada no son lo mismo
Una puerta encajada está en su marco, pero el mecanismo puede no haberse accionado. También puede estar cerrada con llave, tener una llave por dentro o no responder como se esperaba.
Cada caso cambia la evaluación. El profesional considera lo comunicado y lo que comprueba al llegar antes de definir el trabajo.
02
Acceso autorizado y contexto del inmueble
El servicio se organiza para accesos que la persona solicitante puede autorizar. En alquileres, locales, comunidades o propiedades compartidas, conviene aclarar quién puede dar esa autorización.
Tener datos para confirmar el acceso o localizar al responsable evita malentendidos. Si hay dudas, se aclaran antes de continuar.
03
Qué evitar y cuándo pedir ayuda pública
No fuerce la puerta ni la llave: la fuerza puede empeorar la incidencia o causar daños. Mantenga libre la zona y explique qué ha ocurrido, sin manipular el mecanismo.
Si hay una persona en peligro, urgencia sanitaria, fuego, humo, riesgo o rescate, llame primero al 112. La Generalitat lo indica como servicio gratuito de emergencias; la puerta no debe retrasar la atención urgente.
04
Revisión, alcance y presupuesto antes del trabajo
La visita confirma la incidencia y revisa las condiciones visibles. Puerta, cerradura, herrajes, marco y posibles trabajos adicionales pueden afectar al alcance; una llamada no sustituye el examen en el lugar.
Antes de empezar se explica la actuación y el presupuesto. Si aparece una circunstancia distinta, se informa para decidir; no se realizan trabajos no acordados.