01
Bombín y cuerpo de cerradura
El bombín o cilindro es la pieza donde entra la llave y transmite el giro. Si su formato y medidas encajan, puede cambiarse sin renovar el resto.
El cuerpo de cerradura es el mecanismo que mueve pestillo, bulones o puntos de cierre. Daño interno, holguras o desalineación pueden requerir valorar el conjunto, no solo el cilindro.
02
Medidas y compatibilidad de la puerta
Se revisan tipo y grosor de puerta, posición de la cerradura, medidas del cilindro y relación con el escudo. También cuentan marco, cerradero, hoja y sentido de apertura.
En metal, madera, aluminio, PVC o puertas de comunidad, herrajes y espacio pueden variar. Las prestaciones y certificaciones deben comprobarse en la ficha del modelo concreto, no asumirse por marca o servicio.
- Medidas del cilindro respecto a puerta y escudo.
- Perfil y estado del alojamiento existente.
- Funcionamiento de pestillo, bulones, cerradero y manilla.
03
Llaves perdidas y control de accesos
Una llave extraviada, un cambio de inquilino, la entrega de un local o una copia sin destino conocido justifican revisar el cierre. Según la instalación, puede convenir renovar el bombín, la cerradura o la gestión de llaves.
Es preciso definir quién recibe llaves y qué accesos se comparten. En alquileres y comunidades, autorización y reparto deben respetar contrato, acuerdos y normas aplicables. Ante dudas, conviene confirmarlo con propiedad, administración o presidencia.
04
Montaje, prueba y entrega de llaves
La sustitución se realiza en la puerta existente sin forzar piezas inadecuadas. Después se prueba llave, apertura y cierre con la puerta abierta y en uso, además de manilla, pestillo y puntos de cierre.
Se entregan las llaves del modelo instalado y se identifica la pieza sustituida. La prueba puede revelar desajustes de puerta o marco; daños o elementos ajenos a la cerradura se señalan para valorarlos aparte.